lunes, 24 de noviembre de 2008

El Albatros.



A menudo, por divertirse, los marineros
cazan albatros, grandes pájaros de los mares,
que siguen, como indolentes compañeros de ruta,
al navío que se desliza por los amargos abismos.
***
Apenas los han colocado en cubierta,
estos reyes del cielo, torpes y avergonzados,
dejan tristemente sus grandes alas blancas
colgando como remos en sus costados.
***
Este alado viajero qué torpe y débil es!
¡Hace poco tan bello, qué cómico y qué feo!
Uno le provoca golpeandole con una pipa en el pico,
otro imita, cojeando, al desgraciado que volaba.
***
El Poeta es igual al principe de las nubes
que vence la tempestad y se ríe del arquero;
desterrado en la tierra en medio de abucheos,
sus alas de gigante le impiden caminar.
Charles Baudelaire "Las flores del mal"

martes, 11 de noviembre de 2008


«El amor crea un pasado como por encantamiento y nos rodea de él. Nos da, por así decirlo, la conciencia de haber vivido durante años con un ser que no hace mucho nos resultaba casi extraño. El amor es sólo un punto luminoso, y sin embargo parece apoderarse del tiempo. Hace unos días no existía, pronto dejará de existir; pero mientras existe expande su luz tanto sobre la época que lo ha precedido como sobre la que debe seguirlo.»