
A menudo, por divertirse, los marineros
cazan albatros, grandes pájaros de los mares,
que siguen, como indolentes compañeros de ruta,
al navío que se desliza por los amargos abismos.
***
Apenas los han colocado en cubierta,
estos reyes del cielo, torpes y avergonzados,
dejan tristemente sus grandes alas blancas
colgando como remos en sus costados.
*** Este alado viajero qué torpe y débil es!
¡Hace poco tan bello, qué cómico y qué feo!
Uno le provoca golpeandole con una pipa en el pico,
otro imita, cojeando, al desgraciado que volaba.
***
*** Este alado viajero qué torpe y débil es!
¡Hace poco tan bello, qué cómico y qué feo!
Uno le provoca golpeandole con una pipa en el pico,
otro imita, cojeando, al desgraciado que volaba.
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El Poeta es igual al principe de las nubes
que vence la tempestad y se ríe del arquero;
desterrado en la tierra en medio de abucheos,
sus alas de gigante le impiden caminar.
que vence la tempestad y se ríe del arquero;
desterrado en la tierra en medio de abucheos,
sus alas de gigante le impiden caminar.
Charles Baudelaire "Las flores del mal"

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